EQUIPOS PARA LA DESCALCIFICACIÓN

Un descalcificador es un equipo que se instala a la entrada del agua del domicilio, y que reduce substancialmente la cal que va a llegar a toda la instalación mediante un proceso que suaviza, filtra y refina el agua. De ese modo, desde el primer día podemos notar la diferencia en:

El agua en todos los puntos de la vivienda es más suave y limpia.

El agua tratada ayuda a que la piel y el cabello estén más sanos y tersos.

Las prendas de ropa quedan más suaves limpias y radiantes.

Desaparición de las manchas en las vajillas y cristalería.

Fregaderas y lavabos se limpian con mayor facilidad debido a la disminución de residuos de cal y jabón.

Reducción de las incrustaciones en las tuberías y electrodomésticos, prolongando su vida útil.

Mejora del rendimiento de la caldera, lo cual significa un importante ahorro de energía.

Ahorro substancial en el consumo de jabón en lavadora y lavavajillas. Desaparición de suavizantes y anticalcáreos.

Ahorro muy substancial en consumo de todo tipo de detergentes (geles, champús, jabones de baño, detergentes para suelos, etc.) Es innecesaria la compra y uso de productos para eliminar manchas de cal.

Cómo funciona?

Su funcionamiento es sencillo. El descalcificador consta de una botella cilíndrica con resina, un depósito de sal y un cabezal con válvulas que gestionan la entrada y salida de agua y sal. La resina va a retener las partículas de cal del agua que por ella circula. Cuando esta resina quede saturada de cal, un lavado con agua y sal eliminará la cal a través del desagüe, quedando el descalcificador disponible para un nuevo ciclo. Este proceso puede durar alrededor de una hora y suele realizarse una vez a la semana.

Qué modelo escoger?

Al elegir un descalcificador es preciso tener en cuenta varios parámetros. Para dimensionar su tamaño, es preciso tener en cuenta factores como la dureza o contenido de cal en el agua, que se obtiene por un análisis químico que realiza la empresa si se desconoce este dato. También hay que atender a la cantidad de agua diaria a tratar y el caudal máximo de agua que en un momento dado podamos precisar, etc.

Entre las diferentes tecnologías, encontraremos eficiéncias distintas. Atendiendo a la programación de las regeneraciones o limpiezas de la resina, tendremos decalcificadores:

CRONOMÉTRICOS, que regeneran la resina con lavados cada cierto periodo de tiempo, con independencia de la necesidad real o no de la regeneración.

VOLUMÉTRICOS, que regeneran la resina cada cierto número de litros, según programación en el momento de la instalación.

VOLUMETRICOS ESTADÍSTICOS bajo demanda electrónica, que ajustan muchísimo más el proceso de lavado, regenerando sólo el porcentaje de resina saturado de cal en función de litros de agua y contenido en cal de la misma y teniendo en cuenta estadísticamente el consumo diario de cada hogar.

Estas tecnologías, junto otros factores como la calidad de la resina, el sentido de la corriente en el momento del lavado (a favor de la corriente o en contra del flujo habitual), etc. van a determinar la cantidad de agua y sal que se va a consumir en cada proceso de regeneración. Dicho de otra manera la eficiencia del equipo en eliminar la cal.

Otros factores a tener en cuenta son la calidad de los materiales constructivos, la estética de los mismos, la garantía del fabricante, etc. También importante en nuestros días es si el modelo es compacto (integra todos los elementos en un solo mueble) o es bi-bloc (un mueble para la botella de resina y válvulas y a su lado un depósito para la sal) con lo cual ocupa mayor espacio (suele indicarse para almacenar mucha sal, si el consumo del equipo va a ser elevado).

Nota médica

Los descalcificadores, por su propia tecnología, retiran iones calcio y magnesio del agua e incrementan ligeramente los iones sodio de la misma. Por ello, el empleo de agua descalcificada para beber o cocinar (respecto a la misma agua sin descalcificar) puede mejorar diversas patologías como ciertos casos de litiasis o propensión a los cálculos de oxalato cálcico. A su vez, cualquier persona que precise de una dieta pobre en sodio (hipertensos, personas con patologías cardíacas, etc.) debe tener presente este incremento de sodio en el agua y tomar medidas para eliminarlo posteriormente con cualquiera de las tecnologías descritas (depuración al vapor, ósmosis inversa, etc.)

Cómo se instala?

La instalación de este equipo la realiza un profesional, situándolo en la entrada de agua de la vivienda. Además del propio descalcificador también es necesario instalar un filtro de sedimentos para evitar que alguna partícula pueda lesionar las válvulas del equipo. Asimismo se proveerá un circuito alternativo de paso de agua, para el caso hipotético de precisar aislar puntualmente el descalcificador de la red

Lo que comúnmente se denomina como agua dura es un agua con un exceso de cal (calcio y magnesio). Dicho exceso puede afectar a nuestras instalaciones de la red, saturando las tuberías y llegando incluso a obstruir el paso de la misma.
En el ámbito doméstico los problemas de la cal se notan sobre todo en los electrodomésticos, siendo lavadoras y lavavajillas los más afectados. También es perjudicial para todos los grifos de la casa, obstruyéndolos y estropeando su acabado.
Los calentadores y calderas son otros grandes afectados, ya que el hecho de que el agua con exceso de cal pase a través de ellos, poco a poco los va obstruyendo y estropeando las pequeñas tuberías de su interior. En definitiva los efectos de un agua dura en nuestro domicilio son negativos ya que conlleva a un gasto extra en costosas reparaciones e incluso el tener que sustituir los equipos por unos nuevos debido a las incrustaciones calcáreas.
Un agua con exceso de cal también puede ser perjudicial para nuestra salud, ya que tiene unos efectos negativos para las pieles sensibles, produciendo picores, sequedad, etc…

- Principio de funcionamiento de un descalcificador:

El agua que utilizamos en nuestros hogares contiene gran cantidad de sales minerales disueltas, entre ellas el bicarbonato de calcio y cloruro de magnesio, comúnmente llamado cal, que son los grandes culpables de las incrustaciones que se producen en tuberías, calderas y electrodomésticos. Estas incrustaciones provocan muchas averías, acortan la vida útil y provocan un bajo rendimiento de nuestros electrodomésticos (calentadores, lavadoras, lavavajillas, cafeteras, etc.)
La descalcificación del agua la realizan, de forma instantánea, las resinas de intercambio iónico existentes en el interior del tanque contenedor. Este proceso consiste en la retención del calcio y magnesio y la liberación de iones de sodio, que son inocuos para nuestros electrodomésticos.
Cuando las resinas de nuestro equipo descalcificador han retenido toda la cal posible en un ciclo, las resinas se encuentran saturadas, entonces el equipo necesita realizar un proceso inverso de forma totalmente automática. El equipo procede a la absorción de la salmuera producida en el deposito de la sal, y mediante lavados y contra-lavados regenera las resinas de intercambio iónico, a la vez que expulsa por el desagüe el calcio y magnesio retenido por las resinas, estas se vuelven a cargar con iones de sodio, para así estar listas de nuevo para proceder nuevamente al intercambio iónico de calcio-magnesio con sodio, para así dejar un paso de agua, a nuestras instalaciones, libre de cal.

El programador del equipo existe en dos opciones, cronométrico y volumétrico. En el apartado correspondiente de la web explicaremos mas detenidamente el funcionamiento de cada uno.

El descalcificador se instala en la entrada general del agua del local, domicilio, etc donde se desea eliminar el problema calcareo.


- Mantenimiento:

Es muy sencillo, limitándonos a ir reponiendo la sal en el deposito periódicamente, según el consumo producido.
Las resinas de intercambio iónico deben ser sustituidas aproximadamente cada 7-8 años, variando según el volumen y la calidad del agua tratada. A la vez que se hace este cambio de resinas se aprovecha para hacer una revisión a las piezas interiores de la válvula.

Tambien es aconsejable instalar antes del descalcificador un filtro de sedimentos, para asi proteger el equipo y el domicilio de particulas en suspensión como piedras, tierra, barro, etc... que puede llevar el agua que nos llega.


- Efectos de la cal:

Efecto sobre instalaciones

El agua calcárea, más comúnmente llamada "agua dura", es un enemigo invisible ya que sólo se descubre por sus efectos en sus instalaciones.

El agua dura deposita sus carbonatos no solubles que precipitan y asientan formando las incrustaciones. La formación de éstas es mayor cuando aumenta la temperatura en el agua, por eso se deposita más cal por donde pasa el agua caliente. Esto es lo que ocurre diariamente en el calentador, lavadora, lavavajillas, tuberías, etc.
Efectos apreciables de la presencia de la cal:

. Las tuberías se deterioran, los tambores de sus maquinas de lavar se vuelven rugosos y gastan la ropa, las resistencias se corrosionan.
. Las juntas se endurecen, se rompen y pierden liquidos.
. Los grifos se obstruyen cayendo menos agua por ellos. Las manecillas se estropean perdiendo agua, la cual estropea el esmalte de los grifos, haciendoles perder su belleza.
. La cal aumenta sensiblemente el consumo de energía, ya que se incrusta en el serpentín y resistencias, de los calentadores, actuando como aislante de calor.

El agua descalcificada tiene grandes ventajas en la higiene, hogar y protección de las instalaciones.

El agua blanda protege las instalaciones evitando fugas y escapes de agua. No más calentadores ni máquinas de lavar obstruidas. Evita la calcificación e incrustación en las tuberías. Sus aparatos de calefacción siempre en perfecto funcionamiento: máximo rendimiento, mínimo coste.
Economía de más de un 50%.

En el hogar

Los jabones y detergentes forman con la cal del agua compuestos indisolubles. Además, estos compuestos retienen las bacterias, protegiéndolas de la acción bactericida de los jabones y desinfectantes.
Con el agua dura se pierden 2/3 partes del detergente usado. Los fabricantes lo saben y lo advierten en las etiquetas de sus envases. El agua dura absorbe 100 g de jabón por cada gramo hidrotimétrico y por m3. Ej: Con un agua de 50ºF se desperdician 5 kg de jabón en 1.000 litros de agua.

Colada suave, vajilla y cubiertos resplandecientes, fregaderos, inoxidables y sanitarios sin manchas blancas ni residuos, griferías brillantes sin frotar.
Economía de más de un 70%.

En su higiene

La piel posee un ph ácido, que evita la proliferación de bacterias. Si utilizamos un agua dura la piel se vuelve alcalina por la acción del jabón, ya que al aclarar se eliminan mal los depósitos jabonosos posibilitando la infección, produciéndose por consiguiente granos, picazones, sequedad en la dermis y tacto rugoso.

El agua descalcificada asegura una piel lisa y reposada, manos y cutis exentos de grietas y arrugas, cabellos brillantes y sedosos sin utilizar acondicionadores. Es ideal para el afeitado, haciéndolo más fácil y evitando irritaciones.
Economía de más de un 40%